El poder del sueño, la fuerza de las imágenes
Conoce la propuesta curatorial de la 13ª Muestra Cine y Derechos Humanos
¿Qué puede el cine en la defensa de los Derechos Humanos?
A lo largo de la historia, el cine ayudó a dar visibilidad a luchas anticoloniales (por ejemplo, documentando los movimientos independentistas en África), a denunciar condiciones de trabajo inaceptables (en películas realizadas en colaboración con el movimiento obrero, dentro y fuera de las fábricas), a constituir pruebas en situaciones de violencia y abuso de poder (en registros realizados muchas veces clandestinamente, bajo diferentes dictaduras). ¿Y hoy? ¿Cuál es el papel del cine en la lucha por los Derechos Humanos? La pregunta nos acompañó en la elaboración del programa de la Muestra Cine y Derechos Humanos en esta 13ª edición, que marca su retomada después de una interrupción forzada y demasiado larga.
Desde el inicio, quedó evidente que la diversidad debía ser prioridad. Por un lado, existía la necesidad de que las películas estuvieran en sintonía con el amplio campo de los Derechos Humanos. Por otro, era fundamental tener en la muestra películas realizadas por cineastas diversos tanto en términos geográficos como de género.
¿Cómo hacerlo? En julio de 2023, Lucas de Oliveira Mansur Saadallah, alumno del Departamento de Cine y Video de la Universidade Federal Fluminense, defendió un Trabajo de Fin de Carrera titulado “Discapacidades en el cine: un estudio teórico (y aplicado) sobre la teoría crip”. Lucas estudió personajes con discapacidad en una serie de películas, preguntándose cómo podrían ser vistos por espectadores con discapacidad.
“Pensar en el espectador con discapacidad nos lleva a cuestionar, más allá del consumir cine, todo el proceso de hacer cine. Al fin y al cabo, ¿quién es representado?”, escribe. Su trabajo corrobora la defensa de narrativas audiovisuales realizadas por representantes de grupos sociales marginados.
La curaduría seleccionó películas realizadas en su mayoría por personas que mantienen una conexión directa con los asuntos abordados, vinculados a militancias por el derecho al territorio, el combate al racismo, la inclusión de personas con discapacidad, la libertad sexual y de género, la afirmación de la identidad y de la ancestralidad, etc. Reunidas en torno al tema “Vencer el odio, sembrar horizontes”, las diecisiete películas presentes en la selección ofrecen diecisiete caminos para pensar la relación entre Cine y Derechos Humanos en el Brasil actual. Son respuestas muy diversas – la diversidad es en sí una respuesta, como afirmamos de entrada –, pero que apuntan a un deseo común de soñar el futuro a partir de memorias primordiales.
En las películas aquí reunidas, cineastas de las cinco regiones de Brasil colocan el cine – y más específicamente el hacer cine – como elemento fundamental en la conquista de la posibilidad de soñar. Los trabajos de Hanna Limulja y Davi Kopenawa sobre la importancia del sueño para los Yanomami constituyen, en ese sentido, una inspiración para la curaduría. Para los Yanomami, “el sueño es concebido como una forma de conocimiento, y la persona que tiene una actividad onírica intensa es considerada sabia”, señala Limulja en O desejo dos outros. Uma etnografia dos sonhos yanomami (2022, p. 100). Se puede, claro, soñar con el pasado o con el futuro, pero, mientras se sueña, el sueño es presente – como en el cine, un arte del presente, que nos coloca siempre ante algo que está sucediendo ahora. Y “el sueño yanomami es […] donde todas las imágenes se encuentran” (Limulja, 2022, p. 102-103). Los cinco programas de la muestra fueron elaborados con inspiración en el Árbol de los Sueños, creado por Omama, el demiurgo de los Yanomami, para que los humanos pudieran soñar en cuanto sus flores se abrieran.
El primero de ellos, la Sesión de Apertura, presenta Nas asas da Pan Am, largometraje realizado en 2020 por Silvio Tendler, el gran homenajeado de esta edición, definido por el diplomático Arnaldo Carrilho, su amigo, como “el cineasta de los vencidos, el cineasta de los sueños interrumpidos”. Nacido en 1950 en Río de Janeiro, Tendler se acercó al cine por el deseo de contar la historia de João Cândido Felisberto (1880-1969), el “Almirante Negro” que lideró la Revuelta del Látigo, levantamiento de marineros negros contra las condiciones de trabajo impuestas por oficiales blancos. El documental nunca fue concluido – las imágenes de la entrevista con João Cândido perecieron en medio de la represión tras el golpe de 1968 –, pero Tendler no abandonó su compromiso con un cine comprometido en la lucha por un mundo más justo. Estrenada en el 70º cumpleaños del cineasta, Nas asas da Pan Am es una película biográfica, hecha, en sus palabras, “con retazos de mi historia”.
Es también un homenaje a realizadores que lo precedieron en cines comprometidos de todo el planeta: Chris Marker, Joris Ivens, Marceline Loridan-Ivens, René Vautier, Costa Gavras, Gillo Pontecorvo. Las fotografías realizadas por Tendler desde que recibió su primera cámara Kapsa de su padre, todavía niño, dan prueba del poder de las imágenes, materia prima para la memoria. La profesora Elianne Ivo escribió un bello texto sobre Tendler y su cine (p. 29 de este catálogo).
de quienes nos distanciamos logran hacerse presentes. O que pode um corpo?, de Victor Di Marco y Márcio Picoli, propone un ejercicio de memoria distinto: ¿ya teníamos memoria cuando todavía éramos feto? “Si pudiera recordar algo, elegiría tener la memoria de cómo sentía mi cuerpo”, dice en la película el catarinense Victor Di Marco, él mismo una persona con discapacidad y activista por los derechos de las personas con discapacidad (su película estaba entre las estudiadas por Lucas Saadallah en su trabajo). El programa Raíces concluye con A poeira dos pequenos segredos (2012), de Bertrand Lira, la única ficción del conjunto, en la que una conflictiva relación entre hombre y mujer se ambienta en el Cariri de Paraíba
Pero ¿qué sucede cuando un sueño se transforma en acción? La alegría y el miedo involucrados en el acto de plantar, de concretar un proyecto y abrirse al nuevo tiempo están presentes en las películas del programa Semillas. Realizada por la paraense Jorane Castro, Ribeirinhos do asfalto (2011) narra el día en que
Deisy, una niña de la isla de Combu que sueña con vivir en Belém para continuar sus estudios, cruza el río en canoa en busca de refugio en la casa de su prima. Adão, Eva e o Fruto Proibido (2021), de R. B. Lima, también apuesta por un momento de cambio, cuando una mujer trans pasa a convivir con su hijo adolescente, después de años sin ningún contacto. En Nossos espíritos seguem chegando – Nhe’e Kuery Jogueru Teri (2021), de Kuaray Poty (Ariel Ortega) y Bruno Huyer, el sueño de gestar a un niño es protagonizado por la cineasta Mbya Guarani Pará Yxapy (Patrícia Ferreira). Embarazada durante la pandemia de Covid-19, reflexiona sobre los sentidos de la llegada de una nueva vida en un momento en que la humanidad está enferma. En Me farei ouvir (2022), de Bianca Novais y Flora Egécia, observamos el recorrido de mujeres que conquistaron espacios en la política brasileña, en la lucha contra la subrepresentación femenina en los espacios de poder. El programa Semillas se cierra con Escrevivência e Resistência: Maria Firmina dos Reis e Conceição Evaristo (2021), de Renato Barbieri y Juliana Borges, 11º episodio de la serie televisiva Libertárixs, dedicado a dos escritoras negras fundamentales de la literatura brasileña que finalmente vienen conquistando reconocimiento.
La Muestra Cine y Derechos Humanos cuenta además con dos sesiones para el público infantojuvenil, llamadas Frutos. Para hacer una película, casi siempre es necesario un involucramiento colectivo, la participación de un equipo que incluye elenco, dirección, producción, montaje… En ese sentido, cada película que encuentra a su público constituye la realización de un sueño – y abre espacio para la siembra de nuevos sueños. Trabajar para realizar un proyecto colectivo es lo que mueve Um filme de verão (2019), de Jô Serfaty, filmada en Rio das Pedras, en la zona Oeste de Río, junto a cuatro jóvenes que intentan poner en pie sus mayores sueños en los meses más calurosos del año. Realizada por los niños de la Escuela Municipal José Albino Pimentel y destinada a los niños del futuro, Tesouro quilombola (2021) es uno de los frutos del proyecto de educación audiovisual desarrollado para la alfabetización de los estudiantes del Quilombo Guguri-Ipiranga, en Paraíba. En Mutirão, o filme (2022), de Lincoln Péricles, una niña presenta la construcción colectiva de su barrio y, en Cósmica (2022), de Ana Bárbara Ramos, los niños se comprometen en la lucha contra la crisis climática. La sesión termina con O Pato (2022), de Antonio Galdino, en la que una hija participa en el combate a la violencia dentro de su propia casa.
Texto extraído del catálogo de la 13ª Muestra Cine y Derechos Humanos
Autoría
LÚCIA MONTEIRO
Jefa del Departamento de Cine y Video de la UFF, donde es profesora de grado y posgrado. Actúa también como crítica y curadora, habiendo ideado las muestras África(s). Cinema e Revolução (Caixa Belas Artes, 2016) y África(s). Cinema e memória em construção (Caixa Cultural, 2018), entre otras. Sus investigaciones involucran cines no hegemónicos, estudios de guion y análisis estético. Es consejera de la ONG Repórter Brasil, que desde 2001 actúa a favor de los derechos laborales y en el combate al trabajo esclavo.